Moisés Leonardo Rodríguez Valdés
Centro de información de la Corriente Martiana
La Habana, Cuba — Como “despilfarro de los recursos del pueblo” consideran varios residentes de Santiago de las Vegas el aparatoso y excesivo operativo que la Seguridad del Estado cubana montó contra los asistentes en la Iglesia Católica de ese poblado para efectuar la Oración por la Unidad Nacional a través del Dialogo y la Reconciliación el domingo último del mes de noviembre.
En el parque frente a la Iglesia se veían numerosos oficiales de la Seguridad, elementos paramilitares represivos de las tristemente célebres Brigadas de Respuesta Rápida y combatientes de la revolución, patrullas de la policía y varios vehículos.
Se supo que en los parques de la localidad se concentraron desde horas tempranas del domingo numerosos represivos de las Brigadas de Respuesta Rápida que recibieron merienda consistente en panes con mortadella y refrescos, que según expuso un poblador: “no son capaces de darlo a los miles de cubanos abandonados que deambulan por la ciudad sin casa ni recursos con que alimentarse” El que ello aseveró pidió no ser identificado por temor a represalias “de estos”, según dijo.
Las opositoras Sara Martha Fonseca Quevedo y Dargis Salgado Gómez expresaron a este reportero que el día anterior fueron visitadas por el agente que dice nombrarse Gilberto y amenazadas con que “no permitiremos la entrada a la Iglesia” y que “esto era una actividad por Mas Canosa”, cosa ésta última totalmente incierta.
Al arribar a Santiago de las Vegas sobre las 7 y media de la mañana del domingo, las disidentes Dargis Salgado Gómez, junto a la madre del preso político Arturo Suárez Ramos, Isabel Ramos Martínez, fueron interceptadas por los represivos que dicen nombrarse Omar, Tamayo y Gilberto, quienes las conminaron a que viraran que “no permitiremos la actividad y no van a entrar a la Iglesia”.
Al Dargis e Isabel defender su derecho, el oficial Omar tomó bruscamente a Dargis por el brazo Ella le increpó a que la soltara. La orden de otro oficial menos irracional hizo que el represor la soltara.
Los asistentes fueron:
Rodolfo Ramírez Cardoso
Dargis Salgado Gómez
Isabel Ramos Martínez
Francisco Da Fuster
Yaidel González Rodríguez
Alberto Sosa Sánchez
Rony Estrada Medina
Moisés Leonardo Rodríguez Valdés
Raymundo Carpio Cruz
Los participantes, a pesar de la nube de represión de fanáticos que los acosaron desde la Iglesia hasta la Terminal en que tomaron el ómnibus para ir a visitar al hermano Antúnez ingresado en el Hospital Nacional, ratificaron su decisión de en enero del próximo año proseguir con la Oración por la unidad nacional todos los domingos últimos de cada mes convencidos de que como se señala en la Biblia “En vano cuidarán los guardianes la fortaleza si el Señor no pone su mano sobre ella”.

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